martes, 18 de junio de 2013

Diabetes Junior Cup 2013: La energía de la ilusión


Hoy queremos compartir con vosotros y vosotras un acto que se celebrará este fin de semana en la Ciudad del Fútbol de las Rozas. Se trata de la segunda edición del campeonato Diabetes Junior Cup, un torneo dirigido a niños y niñas con diabetes tipo 1. El equipo organizador nos lo explica con más detalle en este post. Gracias por querer compartirlo en este blog y que salga todo muy bien! :) 

¡Ya quedan sólo unos días  para la segunda edición del campeonato Diabetes Junior Cup!

Este año tendrá lugar en la Ciudad del Fútbol de las Rozas, lugar de concentración de la Selección Española de Fútbol, el sábado 22 y el domingo 23 de Junio de 2013. El torneo está dirigido a niños y niñas de entre 8 y 12 años con diabetes tipo 1, que participarán en un campeonato de fútbol entre 10 equipos de 8 jugadores durante 23 partidos que tendrá el torneo. Con esta iniciativa lo que se pretende es conseguir la normalización social de la diabetes, la promoción de un estilo saludable y el intercambio de experiencias a través del deporte.

Asimismo, se quiere transmitir el mensaje de que la práctica regular de ejercicio tiene muchos efectos que mejoran la salud, debido a que mantienen el cuerpo ágil y en forma, y que igualmente, llevando a cabo una alimentación saludable resulta adecuada para el control de la diabetes.

Os invitamos a todos, grandes y pequeños, a qué asistáis a la 2ª edición del evento Diabetes Junior Cup 2013 ya que será totalmente público y gratuito, aparte de que habrá muchas actividades y sorpresas para niños, padres y todos aquellos que estén interesados en verlo. Os animamos a vuestra participación, puesto que gracias a esta competición se pretende crear un foro de convivencia en el que todos los participantes vayan a compartir sus experiencias con otros pacientes de su edad procedentes de distintos puntos del país, puedan comprender mejor su enfermedad y entiendan que pueden realizar las mismas actividades que otros niños que no tengan diabetes.
Si te gusta el fútbol, ese fin de semana estás por Madrid y sientes la energía de la ilusión, ¡no te lo puedes perder!

Más información: Diabetes Junior Cup


miércoles, 5 de junio de 2013

Video chat sobre diabetes, con Manuel Aguilar, director del Plan Integral de Diabetes


Vuelve una nueva entrega de nuestro Vídeo Chat con expertos en la Escuela de Pacientes. Esta vez recibimos a Manuel Aguilar, director del Plan Integral de Diabetes de Andalucía, que responderá a todas vuestras dudas sobre esta enfermedad crónica.

¿Tienes diabetes o conoces a alguien que padezca esta enfermedad crónica? ¿Tienes dudas sobre sus síntomas? ¿Sabes cómo cuidarte para evitar complicaciones? ¿Necesitas consejos sobre medicación, alimentación o ejercicio físico? La Escuela de Pacientes te acerca a un experto para que le preguntes todas tus dudas. 

Lo haremos mediante un Vídeo Chat, en nuestra web el próximo miércoles 12 de junio de 12.30 a 13.30, y a través del hashtag #preguntadiabetes

Además, ya puedes ir lanzándonos preguntas previas a través del correo escueladepacientes.sspa@juntadeandalucia.es, a través del Twitter con el hashtag #preguntadiabetesy, por supuesto, dejando un comentario en este blog. 

 

No pierdas la oportunidad y lanza ya tus preguntas. ¡Te esperamos!

miércoles, 15 de mayo de 2013

Dibujos animados para explicar la Diabetes

Es una magnífica forma que los niños y niñas con Diabetes conozcan la enfermedad y aprendan a controlarse. ¡Y también para los mayores!!!



 
Hoy queremos recomendar dibujos animados para contar a nuestros hijos (a  nuestros pacientes infantiles) "qué es la diabetes" y "cómo se controla", de una forma atractiva, divertida, lúdica y sin dramatismos.

Vivir con Diabetes tiene sus complicaciones, y más si eres pequeño. Los niños y niñas con diabetes pueden sentirse deprimidos, enfermos, aislados, incomprendidos... Todo esto puede llevarles a actitudes que van desde la rebeldía a la despreocupación, cuando lo necesario sería que desarrollasen  una actitud de responsabilidad frente a la adversidad, para ser capaces de "tomar las riendas", controlando su diabetes y viviendo con ella de una forma feliz, saludable y plena.

Para conseguir que los niñas y niñas con diabetes adopten actitudes resilientes ante esta enfermedad crónica, es fundamental la manera en que se cuenta y explica la enfermedad y sus cuidados.

Los dibujos animados son una herramienta muy útil en este proceso por varias razones:

Los personajes hablan en primera persona: son niños y niñas como ellos. Esto genera cercanía y empatía. Los personajes con diabetes de los dibujos animados están alegres, juegan, se divierten, conocen su enfermedad y saben cómo controlarse. En conclusión: Puedo vivir con la diabetes y ser un niño o niña “normal” si hago como ellos: si aprendo a controlar mi enfermedad

Algunas series de dibujos animados, como las de la Fundación para la Diabetes y la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, no solo desarrollan contenidos relacionados sobre el conocimiento de la enfermedad, la dieta, el control de la glucemia o la administración de insulina, sino que incluyen aspectos relacionados con la autoestima, la prevención del estigma y la discriminación.

Y si los dibujos animados son buenos para los pequeños y pequeñas.... ¡también pueden serlo para los adultos!.

Porque a los mayores también nos gustan unos buenos dibujos y éstos de Fundiabetes, los son.

 
¡A disfrutar y a aprender con ellos!

lunes, 22 de abril de 2013

"Hija, no digas que eres diabética"

Chari Marín (@ChariMD) nos trae hoy una reflexión sobre cuándo comunicar en el trabajo que padeces una enfermedad crónica como la diabetes. ¿La enfermedad crónica puede convertirse en un obstáculo para la trayectoria laboral de la personas que la padecen? ¿Es importante comunicarlo desde un principio? Chari nos ofrece su perspectiva a través de una experiencia contada en primera persona. ¡Gracias Chari!

Diabetes en el trabajo
Soy periodista y padezco diabetes tipo 1 desde hace 17 años, como he escrito ya en algún post anterior. Mañana empiezo un trabajo nuevo como responsable de comunicación en una institución. Estoy francamente ilusionada, máxime teniendo en cuenta lo costoso que me ha resultado conseguir este puesto y lo mucho que me gusta trabajar de periodista, algo que no he podido hacer siempre, debido a la coyuntura económica y a lo castigado que ha sido el sector periodístico. Por ello, valoro especialmente el logro conseguido.

Estoy cenando con mi madre y al hilo de este tema, me comenta –con toda su buena intención- “hija, no digas que eres diabética cuando mañana vayas a trabajar”. Esta frase, totalmente inocente por parte de mi madre, pues, se supone que me lo dice por mi bien y que no me prejuzguen de forma negativa antes de comenzar mi trabajo, me hace pensar mucho, aunque mi respuesta sea: “No te preocupes mamá, no diré nada”. 

Reflexiono sobre lo injusto que es tener que ocultar esta condición de vida como si fuera algo “malo”, contagioso o como si por ser diabética disminuyera la calidad de mis artículos o escritos periodísticos.

Y pienso yo, no tengo bastante rompecabezas sobre cómo adaptar mis horarios de trabajo con los de la comida; sobre cómo compatibilizar mi ejercicio físico; cómo hacer mis pausa en el trabajo para tomar mi “discreta” manzana pautada en mi dieta; o sobre cómo evitar que el estrés laboral repercuta en mis valores glucémicos, para encima tener que pensar que tengo que ocultar a mis compañeros de trabajo que soy diabética.

Una condición que deberían conocer, entre otras cosas, para poder ayudarme en caso de necesitarlo –algo que gracias a Dios y mi educación diabetológica ocurre casi nunca, por no decir, nunca-; para evitar tener quedar explicaciones cada vez que te ofrezcan dulces u otros tipos de comidas que no te vienen bien; para no tener que “ocultarte” cada vez que tienes que hacerte tus controles de glucemia, o tener que pincharte alguna dosis de insulina o administrarte un bolus –en caso de tener bomba de insulina-. Claro, luego los diabéticos, vamos a tener fama de sufrir de incontinencia urinaria por nuestras continúas excursiones a los lavabos cada vez que tenemos que hacer alguna cosa que nos requiera nuestro tratamiento. Y todo ¿por qué? Ah sí, lo olvidaba porque somos diabéticos y tenemos que seguir “ocultando”, en numerosas situaciones y, especialmente, en las laborales, nuestra condición, para evitar prejuicios sociales. Éstos, por mucho que avancemos en otros aspectos de la vida, aún siguen existiendo en nuestra sociedad y serán muy complicados de erradicar, por muchas innovaciones e I+D+i que generemos.

Pero lo peor de todo, es que le haré caso a mi madre, al menos, en los primeros días de adaptación al puesto y cuando demuestre mi total compatibilidad y capacidad para llevar diabetes y trabajo hacia delante, entonces y sólo entonces, tal vez me atreva a decir: “Soy diabética, no tengo ningún problema pero si necesito vuestra ayuda en algún momento quiero que lo sepáis y, sobre todo, que no os extrañéis si de repente me tomo un zumo o me pincho una unidad de insulina, porque pasados 10 o 15 minutos seguiré trabajando como si nada hubiera ocurrido”.

Por Chari Marín. 

martes, 19 de marzo de 2013

¿Por qué un blog de diabetes?


Compartir, comentar, participar... estas acciones son claveS para afrontar una enfermedad crónica como la diabetes, según nos expone en este post Chari Marín (@ChariMD), periodista, bloguera y encargada de impartir, junto a Encarni Durán, el taller de 'Blog para pacientes' en el II Congreso Escuela de Pacientes. Gracias Chari por querer participar en este iniciativa! :) 

II Congreso Escuela de Pacientes 
La diabetes tipo 1, la que conozco de primera mano, es una enfermedad crónica complicada de llevar. ¿Por qué? Porque aborda y afecta a todos los ámbitos de tu vida. Al emocional, al metabólico, al social e implica a todas las personas que están a tu alrededor, amigos, parejas y familiares. Éstos, unas veces, te entenderán más y otras menos pero siempre intentarán hacer las cosas lo mejor posible para hacerte sentir bien.

Lo importante con la diabetes es no sentirte solo. Se trata de sentir que siempre hay alguien ahí, apoyándote, entendiéndote para que en los momentos de bajón, que son muchos, hacerte ver que en la vida hay muchas más cosas con las que disfrutar y que le dan sentido a todo. Eso hará que la necesaria disciplina con la que tenemos que abordar esta condición de vida sea menos costosa y nos compense por encima de las adversidades diabéticas.

Precisamente esa necesidad de expresarme, de compartir mis sentimientos, frustraciones, deseos, preocupaciones con otros diabéticos que, en el fondo, muchas veces serán los que mejor te pueden entender, fue lo que me llevó a escribir en este Blog de Diabéticos de Escuela de Pacientes.

Justamente ese ese fue mi objetivo en el taller que  compartí con muchos de los que ahora me estáis leyendo en el II Congreso de la Escuela de Pacientes. Diabéticos o no, familiares, amigos, conocidos, profesionales del ámbito sanitario y, en definitiva, todos los que leéis este blog, os diré que no seáis meros espectadores o, en este caso, lectores sino que participéis, comentéis y compartáis vuestras experiencias porque considero que el compartir esta condición de vida, el expresarse y como dije anteriormente no sentirte solo es básico para afrontar la diabetes, pues con ella, “los toros no pueden verse sólo desde la barrera, sino que hay que implicarse, saltar al ruedo para poderla torear y que no te toree la diabetes a ti”.

Por Chari Marín (@ChariMD)

lunes, 28 de enero de 2013

Va por los niños diabéticos y sus progenitores

Rosario Marín ha querido recordar la fuerza de los más pequeños que tienen que convivir con la diabetes dedicándoles este post donde reconoce que han sido y siguen siendo todo un ejemplo para ella. Gracias de nuevo Chari por compartir y enseñarnos tanto a través de tu experiencia. 

Niños y niñas con diabetes durante
 un taller de 'Cocinar rico y sano'
Cuando empecé en esto del “negocio” del azúcar, hace ahora 18 años, yo tenía 13 años. Ahora tengo 31, así que me han sucedido muchas cosas en mi vida desde entonces y he pasado por muchas etapas. En lo relativo a la diabetes, he pasado desde la ocultación a los demás, negación a mí misma, rechazo, rabia, tristeza, miedo, hasta ir poco a poco, llegando a la aceptación y a la integración de esta condición de vida en mis rutinas diarias.

Primero las “integré” en mis rutinas colegiales, pues, el “debut” - como le llaman los médicos al inicio de la diabetes en tu vida- fue en edad escolar. Luego, las “integré” en mi etapa del instituto, para pasar a la universidad y llegar finalmente al mundo laboral precario que ahora tenemos. A ese mundo de adultos en el que te das cuenta que la vida no es un juego, aunque en el caso de los niños diabéticos, esto lo aprenden o aprendemos, mejor dicho, mucho antes.

Es precisamente a esos niños diabéticos a los que les quiero dedicar este post, ya que como grupo vulnerable, “tocan” especialmente mi corazón. Pero no quiero hablar de ellos como he oído tantas veces y como piensa un gran grupo de gente, en el sentido, de “hay que penita, eres diabético, no puedes comer dulces, te tienes que pinchar; y eso es para toda la vida”. Pues sí, te tienes que pinchar y, de momento, es para toda la vida, vamos casi como las hipotecas esas que concedían los bancos antes de la crisis o los matrimonio de corte tradicional, para toda la vida”.

Lo cierto y verdad es que esos niños son dignos de admirar y todo un ejemplo de superación, porque sí, está claro que en el caso de un adulto no es fácil llevar una diabetes, porque no lo es, en el caso de los niños es mucho más complicado. Pero como suele ocurrir, los niños a veces nos sorprenden y nos dan auténticas lecciones de vida.

 Cuando los ves tan pequeños y con ese manejo de las agujitas inyectándose ellos mismos, o con su bomba de insulina, y haciéndolo todo con una gran alegría y desparpajo se te quitan las ganas de inventar ningún problema en tu vida.

 He de decir que, muchas veces, cuando me dan ganas de “arrojar la toalla” y tengo bajones por mi condición de diabética, porque no nos engañemos esto es muy cansado y todos tenemos días buenos y días menos, siempre pienso en esos niños y me digo a misma: “a ver Chari, si ellos pueden hacerlo tú también. Si ellos pueden privarse de sus chocolatinas, de las chuches que les ofrecen en el cole tú no puedes venirte abajo”. Es ese espíritu de lucha incansable por una digna calidad de vida y el saber en tu interior que todos nuestros esfuerzos siempre merecen la pena y que es más duro no cuidarse y acarrear las consabidas complicaciones diabéticas, a todos los niveles, que las disciplinas que requieren nuestros cuidados y que por lo menos, si no podemos llevar unos excelentes niveles de glucosa, porque eso diabéticos también es imposible para nosotros, sí un tranquilidad de conciencia y que la vocecilla interior que resuene en nuestra cabeza sea la de que por nosotros que no quede.

 También sabemos, que en el caso de los niños diabéticos, cuando se trata de edades muy tempranas el peso la llevan sus padres. Tanto es así, que se habla de una nueva modalidad de diabéticos, los tipo 3. Así que desde aquí, mi reconocimiento hacia ello y mis enérgicas felicitaciones. Por tanto, este post va por esos padres y esos niños que están en la lucha de la diabetes día a día y con una sonrisa en la boca. ¡Va por ustedes, maestro, como dirían los toreros!


Rosario Marín
@ChariMD
http://optimismoydiabetes.blogspot.com.es/

jueves, 20 de diciembre de 2012

Navidad, una fiesta sí apta para diabéticos

Se acerca la Navidad y Rosario Marín ha querido compartir hoy con nosotros algunos trucos para hacer frente unas fiestas donde las comilonas, los dulces y el alcohol suelen estar muy presentes.  Frente a los excesos, "la moderación y el equilibrio" nos ayudarán a disfrutar de unas vacaciones en familia sin complicaciones. ¿Gracias @ChariMD por tus consejos! 

Dried fruits on the treeNavidad tiempo de Paz y Amor, de Luz y Esperanza pero también de comilonas, tentaciones continuadas y riesgos de descontrol glucémico. En estas fechas son típicas las frases “una vez al año no hace daño” a “nadie le amarga un dulce” o “venga una copita más o un trocito de turrón, que ya te pondrás a dieta cuando pase la navidad”. Pero stop porque en el caso de los diabéticos no se trata sólo de unos kilitos de más, que también y para que nos vamos a engañar esto también fastidia.

Pero estar también diciendo continuamente NO a las tentaciones, incluso con el yugo de la
diabetes encima, es muy difícil e incluso contraproducente. Por eso, y una vez más, y como ya
nos adelantaba el bueno de Aristóteles “en el punto medio está la virtud”. Y en nuestro caso, la virtud está en la moderación, en el equilibrio y en el jugar con las raciones, insulinas, y
ejercicios, como, en realidad, hacemos durante todo el año, pero tal vez en esta época
prestando más atención al riesgo de hiper que de hipo por eso de los “mantecaditos”,
“turroncitos”, “anisetes” y demás productos típicos, que si de algo están sobrados son de
hidratos y azúcares de rápida absorción.

¿Qué hago yo como diabética tipo 1 para la que la Navidad responda a aquello de “Navidad, Navidad dulce Navidad pero sin descontrolar”? Pues, ahí van mis trucos como diabética y ciudadana que vive las costumbres navideñas:


Gingerbread madness

 Bien en la cena de nochebuena, normalmente no suelo excederme en la comida. Y si me paso con algo es con las proteínas: Gambas, jamón, queso y demás alimentos proteícos que a efectos de insulina no cuentan para las raciones, aunque, a efectos de calorías sí cuentan, así que tampoco “tiremos las campanas al vuelo”.

En caso de que me exceda, intento luego dar un paseo con familia o amigos para rebajar el posible exceso o como mi abuela vive en un octavo piso, que es donde cada año celebramos la Nochebuena, bajo las escaleras y las subo varias veces. Y sí...la respuesta es que los vecinos que a esas horas suelen cantar los peces en el río me miran con cara de asombro pero yo a lo mío que hay que mantener los niveles...

Por otra parte, en Nochevieja tenemos el problema con la bebida. Si bien la comida es menos
abundante, en esta noche lo que apetece es cogerse la “buena cogorza” y “desfasar un
poquito”. Pero stop a los cubatas que estos tienen efecto hiper - hipo y eso no le gusta nada a a nuestra amiga la dulce. Así que control, moderación pero sobre todo no nos olvidemos de disfrutar de estas fiestas, que los diabéticos también tenemos derecho a pasar unas navidades como dios manda y todo es compatible cuando estamos cómo y con quien queremos.

Feliz Navidad y recordad que la diabetes no descansa por vacaciones.

Rosario Marín
@ChariMD
http://optimismoydiabetes.blogspot.com.es/